Reconociendo nuestra condición
1 de mayo
Lectura bíblica: Hechos 2. 14 – 47
“¿Qué haremos?” Hechos 2. 37

Hacía más de 20 años que no veía a mi amiga. Un doloroso flagelo atormentaba aquella familia, cada año uno de sus miembros se quitaba la vida y mi amiga se hallaba presa de la desesperación.
Cuando me acerqué a saludarla al pie del féretro de su hermano, se aferró a mí y me dijo: “Dime ¿Qué debo hacer? Cuando entraste por esa puerta Dios me dijo que tú tenías la respuesta”.
Ella estaba en lo cierto, yo había conocido a Jesucristo como mi salvador en aquel tiempo y era hora que le trasmitiera aquella verdad que transformaría su vida y la de toda su casa.
Cuando Pedro predicó aquel primer mensaje, sus oyentes compungidos de corazón preguntaron ¿Qué haremos? La Palabra de Dios había traído luz a sus vidas. Ellos eran muy religiosos, sin embargo, bastó que escucharan la verdad de Jesucristo para que comprendiesen cuan sucios estaban.
Si tú aún no has hecho de Jesucristo el Señor de tu vida estás en grave problema, tu situación de pecador aún no ha sido resuelta y bien harías en demudar tu rostro y golpeando tu pecho preguntar “¿Qué haré Señor?”. También para ti en Jesucristo está la respuesta que traerá la solución.
El Puentecito te explica:
Carlitos era un niño muy travieso, siempre se metía en problemas por desobedecer a sus padres. Luego de buscar soluciones a su manera que casi siempre salían mal, regresaba avergonzado a los brazos de su mamá preguntando “¿Qué hago ahora? ¿Cómo arreglo esto?”, y siempre Carlitos encontró en las respuestas sabias de su mamá la solución que necesitaba.
Lo mismo pasa con Dios cuando tú le desobedeces haciendo cosas que a él no le gustan, seguramente te meterás en problemas, pero él estará dispuesto a perdonarte y ayudarte todas las veces que vengas y le preguntes de todo corazón “¿Qué haré Señor? ¿Me ayudas con este lío en el cual me he metido?”.
Pruébalo y verás, también descubrirás que no solo te perdona sino que también te ayuda para que el episodio no vuelva a repetirse y tú puedas ser un hijo obediente de verdad.
La síntesis de hoy: Nuestro acercamiento al Señor debe incluir un verdadero arrepentimiento por nuestra condición de pecadores.
Como ponerlo en práctica: Reconociendo puntualmente aquellas cosas en las cuales le hemos desobedecido y confesándoselas. También debemos incluir un firme propósito de no repetirlas.

me encanta leer estoy aprendiendo lindas cosas para mi vida q son muy importantes gracias sigan adelante
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